
El tiempo nos deja pagando platos rotos sin romper. Y nos deja pagando corazones vagando por aquél hotel. Noche foráz donde las azañas nos dejan qué decear. Ni nos dejan amores por qué responder. Suponemos un poco de amor para poder no estar en soledad. Y pretendemos un poco más de cariño para dejar atrás aquél ayer.
Y con tantas ideas y vueltas te dejé en ese beso posar un adiós que no volverá a estar presente de ese amor que un día me hizo crecer. Parece cómo si hubiese sido ayer que te deje ir junto con esos sentimientos que fluían de mi ser.
Y con el hoy del futuro me dejo llevar por alunas palabras de aliento que me dicen que ya todo pasó y que algo pronto mejor llegará. Pero... ¿Dónde quedaron todas esas palabras de nuestro amor? ¿Dónde quedó esos besos que me desnudaban con el sudor de tu piel?
Y sin embargo todo sigue estando como está. En el mismo lugar, sin remordimientos pero ya sin qué recordar. Se nos agotaron las energías y cada uno en su espacio tratando de volver a ser lo que eramos antes de conocernos.
Una vez cayendo en la angustia y a pesar de que ya todo cambió, el extrañarte no se me hace difícil, ni el pensar en vos mucho menos porque ese día jamás lo olvidaré.
Viviendo en el sustento de que algún día todo pasará y yo volveré a ser esa que algún día fui. Mientras tanto esperando...
OLVIDARTE.











No hay comentarios:
Publicar un comentario